Todo esta dejando de ser, para comenzar de nuevo

La noche se hace día y el día noche. Los latidos se aceleran en mi pecho  con nuevas ilusiones, también con tropiezos en recuerdos que no quien dejar espacio en mi pensamiento. Respiro fuerte y alto, llenando mi mirada de nuevos horizontes en los que descubrirme. Mi sonrisa tímidamente  despierta al alba de cada amanecer, con la misma inocencia del ayer. También instantes  en los que mis ojos se bañan de posibles que nunca fueron realidad; aquellos que me complacían por temor a perderme y que sin embargo me alejaban  poco a poco. Momentos que siempre formaran parte de lo que soy y siento; que me construyeron en silencios y risas, en desvelos y sueños cumplidos. Aquella soledad de la que no podía escapar, a la que hoy miro  con tranquilidad y seguridad de que ya no tiene lugar en mi vida.

 

Y se acerca el día  de celebrar, con fuerza y con determinación. Es necesario soltar lastre para poder despegar hacia el rumbo que me llama a gritos, y del que no quiero desviarme más. Y ya no importan más las razones, ni los aciertos  o errores. En este lugar, en este momento se difumina tu silueta, formando mi sendero.

Y levanto mi mirada  a tu encuentro, tú que surcas el cielo me llevas de regreso a ti, recordándome que jamás estaré sola; que tu cuerpo danza entre las olas, que tu voz me canta entre las letras de aquella canción. Te oigo y te siento cada vez más, mi protector, mi guardián; abrazándome en el camino, dándome fuerzas para continuar.

Y poco a poco todo deja de ser, para comenzar de nuevo. Se desenreda el pasado para hilar el presente; ya no importa aquel futuro que nos mantuvo juntos, porque mi corazón  respira libre y fuerte .No hay heridas que lamentar porque fueron decisiones que me han traído a este momento, y por ello doy gracias; y siento alivio de saber que todo cuanto hice fue de corazón.

Y desde aquí te invito a sentir la vida, a disfrutarla  en plenitud, cada instante, cada momento es determinante para hacerte lo más feliz posible. Tan solo comienza con dejar libre aquello que hay en ti y tu entorno cambiará, sin intentar adueñarte, ni poseerlo, nada de egoísmos. Deja que las cosas sucedan desde el amor, y la propia atracción que genera este sentimiento tan puro, atraerá cuanto necesites para ser feliz.

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FELIZ AÑO NUEVO

 

 

 

Pronto, muy pronto dará comienzo un nuevo año, acontecimiento que se celebra en todo el mundo. Según  va llegando la hora a los diferentes países y estados, el mundo se preparar para festejar el cambio, con comidas y ropas acorde al acontecimiento, e incluso nos dejamos influir por la magia que ilusiona  a los niños.

Todo se llena de luces y fuegos artificiales, también con lágrimas de los que ya dejaron su huella en nosotros. Pero miramos el reloj pendientes de que se nos brinde una nueva oportunidad, de que sea “mejor”. ¿Qué es lo que necesitamos que sea mejor?  , ¿El trabajo? , ¿Nuestra economía? ¿Las relaciones entre familiares, amigos, conocidos, etc.?

Y si no  somos felices con lo que nos rodea,  porque solo quedarnos en desearlo, que  nos impide realizar aquello que de verdad nos hacen felices.  Escusas ocultas en cuerpos que nos llenan de miedos y confusión.

Porque no abrimos de verdad el corazón y expresamos lo que realmente sentimos; quien de verdad nos quiere desea lo mejor para nosotros; sin egoísmo, sin manipulaciones, con libertad, amor sincero y puro.

No te escondas por favor, déjate ver, déjate sentir y comparte quien eres; descubre la magia que hay en ti, en mí, en todo cuanto nos rodea. Nos es cuestión de buscar fuera, porque no importa dónde te encuentres, lo que importa es como te encuentras, lo que importa es tu forma de ver y percibir.

Una mirada puede viajar mucho más lejos y profundo que cualquier medio de transporte; llénate de gozo y dicha, y disfruta el momento que tú mismo creas para complacer tu felicidad.

Solo tómate un respiro y libera tu mente del caos superficial que no te conduce a nada, vacío y frío, lleno de soledad y desolación. Porque jamás te llenará el alma.

 

Déjate abrazar, cuidar, mimar por tu propia Alma que te abre caminos hace el AMOR; solo así podrás disfrutar de quien eres y de todos cuanto te rodean, porque en tu mirar se esconde la mayor de las riquezas que jamás poseerás.

Este camino es corto y solo podrás llevarte aquello que escribes en tu Ser, con la tinta de los sentimientos y las letras de lo olvidado.

Ven nuevo año, ven a nuestro encuentro ; yo te espero con ilusión y júbilo porque sé que lo que me traes será lo que necesito, será justo aquello con lo que quiero llenar mis maletas, mi vida y mi ser… AMOR

 

Llamada al Universo

 

 

 

Nuestro pensamientos, emociones, todo cuanto hacemos a lo largo de nuestras vidas, quedan grabadas en  ecos  que se proyectan al universo. Pequeños momentos que pasan fugaces dejando estelas en forma de recuerdos; todo queda registrado y profundiza en su huella . Huellas que no se pierden en el vacío, no quedan en un fondo perdido,  ni en limbos entre mundos.

Cada impulso que emitimos proyecta una frecuencia que se expande en toda su magnitud, como conexiones sin fronteras. Llamadas y mensajes que nos conectan en otras dimensiones.

A veces podemos salir de este mundo y llenarnos de la grandeza que nos creó, de forma sencilla, muy intuitiva y sensorial .Aquellos que son capaces de profundizar en el Ser, desvinculando todo lo que no es importante. La forma, la imagen, incluso el sonido se dejan a un lado; existiendo una conexión que no necesita comunicación escrita o verbal.

Y  cuando puedo sentirte y unirme a tu Ser, es  que vivo en este momento, en este plano, en lo que conocemos ahora.

Pero ambos sabemos que podemos y somos mucho más, cuando todo se desvanece y  nos  sentimos. Ahora que me lees y yo te escribo, ahora que te respiro y tú me escuchas, ahora que sonrió  y tú respiras. Ahora que puedo sentir tu calor y tú el mío .Es ahora que estamos unidos, nos estamos conociendo, nos estamos hablando con la mirada y el cuerpo, y ni siquiera estamos cerca viéndonos.

Mientras escribo  te dibujo en mi pensamiento, y sé que tú a mí en el tuyo. Y no importa donde estemos, o que formas tengamos, porque en este instante  nada de eso importa.

Existimos y nos estamos conociendo, envío mi eco al universo y recojo el tuyo que llega a mí. Y respiro profundo una y otra vez, intercalo suspiros y sonrisas que sé que te hacen bien, que me hacen bien. Solo me basta cerrar los ojos para sentirte junto a mí, el paisaje  que dibujemos en nuestro pensamiento será creado para nuestra felicidad.

Gracias por compartir este momento y sentarte junto a mí .Es agradable tu compañía ahora que sé que estas junto a mí.

 

En mi defensa

 

Discúlpame si no recuerdo tu cara, tu rostro. Discúlpame si la memoria me falla y olvido tu presencia. Discúlpame por no tener presente quien eres o quien fuiste. Si acaso mi olvido  torpe  y confuso ni siquiera te reconoce. ¿Por qué olvido?

Aquella infancia, aquel amor, aquellas personas que importantes en mi vida se difuminan en mi memoria.

¿Por qué olvido? Si aquello vivido es parte de mí, si esos momentos me forman y me hacen ser quien soy.

Si es cierto que pudiesen guardar también dolor y penumbra, soledad e incluso conociera lo que es el miedo y la pérdida.

Pero yo quisiera guardar todo aquello en mi memoria, más sin embargo… olvido. Indago en los recuerdos que dibujan sonrisas en mi rostro y también llenan de mares mis ojos, pero el camino sigue adelante, con un sutil y cauto empuje hacia mi sendero, que permanece ante mis ojos abierto a ser descubierto, invitándome a seguir y conocer  aquello que anhela mi Alma.

Y vuelve el olvido, silencioso y profundo que aparta aquello que crea dudas y conflictos existenciales. Porque si hay un propósito destinado a ser… lo será.

Perdóname si olvido que habito en este cuerpo, si olvido lo que soy… perdóname por olvidarte y seguir a mi destino.

No podría caber tanto amor, ni tanto dolor en este instante juntos; por ello olvido… en defensa propia se olvida para seguir en este camino que nos llevará de regreso a casa. Perdóname si olvido que vivo y olvido.

Luces que no son de este mundo

 

 

Y te miré a los ojos por primera vez a pesar de llevar varias horas juntos, inadvertido ante los míos que buscaban horizontes llenos de luz en la oscuridad del día .Tu leve roce bastó para capturar tu mirada y fijar la mía en la tuya, más no fue lo que vi sino aquello que en silencio me gritabas. No es el momento pensé yo, pero  tu insistencia llamó a la puerta de mi corazón.

Un solo instante, ese instante que no detiene el tiempo y continúa a pesar de que no andemos, hizo forjarse la conexión entre los dos mundos. Curiosa de mí me dejé llevar  al tuyo , que se construía en cada latido; pero la malla que todo lo cubre hizo que perdiera la visión de quien era ,y me dejara cautivar por aquellos juegos humanos que poco a poco me alejaban de mi verdadero hogar.

Reflejos de lo que necesitas ver  y experimentar para darte cuenta del aprendizaje, que habla  con la voz de los que nos rodean. Y te oigo incrédula tus lamentos que expresan el vacío de tu alma, cubiertos por el ego de tu posición, la prepotencia  que se forja con las posesiones materiales y la desconfianza de todo aquello que pueda acomodarse en tu persona. Y me entristece ver la frialdad de tus sentimientos que  oprimen tu calor y  tu Ser. Insensible al daño pues tu coraza es más grande y gruesa que tú. Pero buscaste mi mirada y me encontraste a mí, tu armadura no cubre tus ojos y te siento cual niño que aparenta ser libre en un mundo que te ha enseñado a no mostrar quien eres. Y me pides descanso, me pides paz, silencio y atención que dejen a un lado la armadura que cada día te pesa más .Y desnudo te muestras  en fugaces porciones de tiempo, que acunas en silencios y recelo, como queriendo prolongar la hermosa fachada que has creado, visiones futuristas que acortaran tu camino de no cambiar la ruta. Porque  hay luces que no son de este mundo, habitan de puntillas deseando que llegue el momento  de volver a casa; y yo, yo ya llevo demasiado tiempo fuera. No sé si me vine o me trajeron, pero sí sé que ya me queda menos, que pronto regresaré.

Un latido menos

Que línea tan fina aquella entre la vida y la muerte, lo que separa la respiración y el latido de lo más absoluto desconocido. Nos enseñan aferrarnos, anclarnos como árboles y echar raíces profundas, para alimentar el cuerpo que se agota en cada exhalación.

Inspiras y expiras sin ser consciente de ello, más que cuando los acontecimientos en tu vida aceleran los latidos y provocan la atención en tu pecho, haciéndote consciente  del cambio en tu interior.

Cada instante, cada momento por el que pasamos, deja huellas profundas en lo que somos. Hay quienes capturan sus victorias con marcas en su piel, muescas de acontecimientos  intensos en dolor que recuerdan cada vez que se miran desnudos frente al espejo, portadores de un  tormento que les acompaña día a día, y que manifiestan en un grito silencioso visible  del que les cuesta hablar.

Cicatrices profundas que capturaron el momento por el que se pasó, otros en cambio tatúan su cuerpo para no perder en el olvido  la desolación, el duelo, la pena  con  la que aún no se han reconciliado.

El más fuerte no solo sobrevive a la muerte, también se da la oportunidad de compartir quien es, de abrirse nuevos caminos, con dolor, con secuelas en el cuerpo y en el Alma, pero eso es lo que nos hace ser quienes somos.

Y llega el día en el que encuentras quien besa y cura tus cicatrices, y aunque tus ojos miran con miedo, con incertidumbre, inseguridad e incluso pudor, te desvistes y dejas visible el mapa que el tiempo y tú  dibujaste en tu cuerpo.

Gracias por existir  y por dejarme besar tus muescas, ya difuminadas y de un color menos intenso, pero que aún oprimen tu pecho. Cierras tus ojos y respiras profundo con el deseo de ser lo acertado, de que esta vez sí, que encontraste lo que buscabas. No perdamos más tiempo… cada respiración es un latido menos .

 

¿Volamos?

 

Cuantas veces  habremos escuchado la frase de “hay que tener los pies en el suelo”, y yo llevo toda mi vida preguntándome: ¿para qué?, ¿Por qué? , ¿Por quién? Por qué ese empeño en sujetarnos, en anclarnos, es situarnos en un lugar donde no pertenecemos, si al mirar donde miremos estamos rodeados de sueños realizados  de aquellos que se atrevieron a elevar su pensamiento, su deseo y sus sueños por encima de los demás. De siempre y por siempre estaremos sujetos aquello que no nos hace felices, si no somos capaces de elevar anclas y surcar el cielo. Todo conlleva un trabajo, pero la recompensa supera  el esfuerzo; el trayecto es como un ligero y sutil despegar, sin brusquedad, dejándose llevar sin saber donde puedas aterrizar; porque si eres capaz de encontrar el momento de elevarte,  el viento te permitirá surcar y alcanzar sin apenas darte cuenta la cima que ansiabas, vivirás el amanecer desde la perspectiva  de tu mirada  despejada de nubes y fragmentos de lo vivido. Sentirás el calor de un Sol, que acaricia sutilmente una piel tejida en recuerdos que solo ocupaban un espacio que  no les correspondía, podrás respirar  el primer aliento del amanecer desde un punto no viciado por lo terrenal. Allí arriba solo llevas lo importante, lo necesario para darte cuenta que el tamaño  de las cosas, varía en función de la distancia que tomas ,  y que son ligeras si eres capaz de soltarlas  con la calidez   y el discernimiento del amor.

Es necesario de antemano tener esa inquietud y marcar la diferencia que hará que tus pies no toquen el suelo. ¿Soñadores? palabra que etiquetan a o los que se atreven  a hacer realidad lo que sienten, pero si además lo comparten  pasará a llamarse progreso.

Mis pies  flotan  y se alzan como el vuelo de un ligero globo, ni antes, ni después… en su justo momento de despertar… ¿me acompañas?, ¿volamos?

 

Te respiro en cada latido

 

 

El tiempo no se detiene y pasa muy rápido, advirtiéndote que solo estas paseando de puntillas en esta morada  en la que resides llamada cuerpo, que te incita a vivir en los sentidos completos que se te han regalado para que puedas disfrutar de cada aliento y cada latido  con toda  tu energía.

Ya pasaron los momentos de tormenta y tú ser se despierta  avivado con la pura esencia, invitándote, ofreciéndote  los mejores regalos a tu paso, para que comprendas que todo cuanto necesitas es dejarte fluir en cada momento  más que con el único sentimiento de Ser.

Y te miro a los ojos, que me hablan sin palabras, escucho tu  pensamiento  en silencio  y te siento  unido a mí, aislados del ruido que provocan las almas perdidas en tormentosos caminos desafiantes sin sentidos más que materiales, espejismos de lo que jamás tendrán .

Pero ahí estás tú compartiéndote conmigo en el flujo que detiene mi respirar, que me obliga a tomar aliento y suspirar , a ir más allá , a superarme , a retarme en este cuerpo que me  mantiene junto a ti. Un poco más cerca  y con más complicidad  hilamos la conexión que nos eleva por encima de los demás, y flotando sobre el suelo nuestra Almas entra en estado de gozo y éxtasis que nos deja impregnados el uno del otro , grabando cada instante en el pergamino de nuestro Ser.

Y no sé porque es contigo, y no sé porque es conmigo; porque solo es un juego de palabras que no tienen sentido, quizás pudiérase un pacto de nuestras almas en su momento y hoy se reconocen y detectan su compromiso de libertad, en el abrazo  en el que somos únicos  y a la vez unidos  por lo que hemos sido y seremos en esos fragmentos que acunamos y prolongamos en el infinito de la eternidad.

No nos perdamos en el espejismo de esta experiencia corporal y volvamos a darnos la oportunidad de amarnos, porque  ya nos hemos amado, porque nos amamos y porque siempre nos amaremos .Te respiro en cada latido.

 

 

 

Un Cálido abrazo

 

No hay un solo instante igual, todo cambia a nuestro paso; con nuestra mirada, con nuestro respirar, con nuestro pensamiento, con nuestra energía, dentro y fuera de nosotros el continuo cambio de la imperfección más perfecta.

Y afortunadamente es así para que podamos seguir experimentando las sensaciones y emociones que nos son necesarias para nuestro Ser. Todos y cada uno de nosotros sabemos  lo que nos hace feliz, y sobre todo lo que no deseamos en nuestras vidas .Nosotros mismos nos cerramos puertas al cambio y nos convertimos en observadores de vidas   que no son las nuestras propias, intentando alcanzar por medio de los demás aquellos sueños que creemos inalcanzables, creándonos barreras y límites en nuestro pensamiento que nos impiden disfrutar de lo que realmente deseamos vivir. Aquello que llamamos sueños es la llamada a gritos de nuestra Alma esperando que saltemos  nuestros miedos, que creamos que las dificultades solo son el comienzo de un camino sin barreras, el deseo de expandir nuestro Ser a lo desconocido.

 Más es todo una proyección de lo que creemos vivir, porque todo cambia cuando dos Almas se abrazan con la mirada, es entonces cuando  sentimos que el tiempo no existe, que la distancia desaparece y nos une  en el infinito; que  los planos de ambos cuerpos quedan abandonados cual ropaje innecesario, y es cuando comprendes que hay mucho más en aquello que nos mantiene unidos .Que somos capaces de comunicarnos más allá de las palabras y del pensamiento  creado por la humanidad.

La huella energética que dejamos a nuestro paso   se funde en un cálido abrazo con las que transitamos, activando  los códigos para tomar decisiones, muchas de ellas inconscientemente, pero de una forma precisa y detallada  que nos empuja  al precipicio de la estabilidad espiritual, porque cuando te abandonas a los deseos de tu Alma  te conviertes en creador  de tus experiencias, dibujando metas fuera del plano conocido. Allá  no tan lejos nos aguarda un nuevo cambio que hará que tú y yo nos encontremos y compartamos un instante irrepetible y maravilloso que quedará impreso en nuestro Ser para la eternidad  y en el infinito.

Bienvenido cambio, bienvenida experiencia que alimentas  y das cobijo a mi  Ser en un sutil y cálido abrazo energético. Siento que estamos muy cerca de compartirlo… ya te estoy sintiendo.

 

Soy fuerte

Hay personas que sorprenden y se admiran por su capacidad de resistencia e  intensidad, que sobresalen de los demás por su fortaleza, su capacidad de superar dificultades y salir de lo que consideramos victoriosos de conflictos, son aquellos que captan la atención de cuantos los rodean.

Personas con una fuerza ya no solo física, sino que implica una firmeza emocional a la que no todos creen que puedan alcanzar.

Ya desde pequeños sobresalen por su capacidades resolutivas y decisiones maduras para su edad cronológica , se les exige más  que al resto porque su energía crece  al igual que absorbe todo cuanto les rodea; observadores incansables de la vida misma ,buscadores de lo desconocido, captadores de todo cuanto pueda ayudar a su propia evolución ,y compartir  con todos aquellos que en cercanía o en la distancia pudieran conectar de una forma u otra ,con esta energía que nos une y expande en el infinito.

Sin embargo tanta fuerza y dedicación  a la proyección de lo que son  no siempre es comprendida y reconocida, pues las capacidades de su entorno  no son más que exigencias al considerar que son más capaces , sin reconocer el esfuerzo que conlleva también para ellos. Y es cuando es necesario tomar distancia en la soledad y respirar para curar aquellas heridas que aún visibles no toman el alcance que sería necesario para sentirse cuidado por tu entorno, ya que de siempre han sido el que menos atención ha necesitado.

Así pues en ese aislamiento se limpia  la energía que les ayuda a elevarse, sanando las propias heridas  con mares salados en la mirada, calmando y sosegando aquellos sentimientos que turbia el Alma y desconectan con la esencia del Ser. Y ya preparados despojados del dolor vuelven a la batalla, más fuertes, más bravos, más humildes, dispuestos a dar lo mejor de ellos mismos a todo cuanto alcanza su energía, conectando y reconociendo Alma con Alma.

Mi alma te reconoce y soy fuerte porque estoy contigo.