La inteligencia de un corazón

 

Es mucha energía la que se necesita para levantarse uno mismo después de una caída fuerte, Desde el vacío apenas sientes lo que ocurre , solo te dejas  deslizar por lo acontecido, ya que exprimieron todo cuanto podías dar en ese momento, en esa versión caduca de ti mismo que ya no volverás a necesitar.

 

Según caes, todo deja de importar, atrás va quedando los recuerdos y las vivencias de las que más adelante podrás aprender, ahora solo sientes el desvanecimiento y la confusión, ya que pasa ante tus ojos  una vida  en la que como una película   no eres protagonista.

Ya dieron sus frutos tus desvelos, tus preocupaciones y cuanto amor pudiste dar. Es una caída para que vayas despojándote de cuanto ya no necesites, acumulaciones de una vida que ya no tiene sentido, ya son equipaje innecesario. Es hora de soltar y disfrutar mientras tu cuerpo cae; me consta que en este momento no se es consciente de su importancia, pero es necesario para poder dar un nuevo paso hacia tu propio encuentro.

Todo parece conocer su propio lugar y el Universo  se predispone  para que te sientas cuidado y protegido, a pesar de que  tu Ser se inunda de decepciones  que ya no importan en el presente que avecina tu liberación.

Sientes el aire que acaricia toda tu piel y vuelves a ver el azul del cielo más intenso que nunca, pequeñas nubes de colores que juguetean a tu encuentro, una luz intensa va desvaneciendo poco a poco la oscuridad que te sometía por días.

Pareciera no tener fin esta caída, y sin embargo pasará. Cuando por fin te sientes disfrutar ligero y sin miedo, es cuando todo se precipita más y comienzas a ser consciente y tomar  las riendas de  cuanto se acontece. Paso a paso y con decisiones firmes encuentras el momento  de ubicar  tu avatar, un olor a libertad, a paz, a sosiego abraza tu cuerpo que desliza  con mimo sobre un terreno firme.

Ha sido intenso y muy profundo, y las fuerzas necesitan recuperar aliento; un tiempo para asimilar lo ocurrido e impregnar todo tu ser con nuevas energías .Una pausa para recuperarte y deleitarte de la belleza del momento. Pues ya no habrá más sombras  que oculten tu luz.

Descansa cuanto necesites, cual guerrero; porque llega tú hora, tu presente… por fin llegas Tú, la versión que ahogada en silencios  necesitaba respirar. Te abrazo y doy cuanto amor poseo, y curo tus heridas con ternura.

 Ahora que has caminado por el cielo y despiertas con serenidad y gratitud, ahora que ya eres consciente de que conservas en ti todo el poder del Universo, vivirás una vida llena de amor más puro que compartirás con cuantos  lo necesiten desde la inocencia y la inteligencia de un corazón sanado.

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Mi Voz

 

 

 

El cuerpo humano dispone de todo lo necesario para poder disfrutar de cuanto nos rodea. La vista, el olfato, el tacto, el oído, el gusto  y otros sentidos que a pena estamos descubriendo. Sensaciones que recorren todo nuestro cuerpo  en cuestión de milésimas de segundo; milésimas que nos hacen estremecer, nos activan los poros de la piel, nos hacen sudar y tener escalofríos. Estados de ánimo que varían con nuestros pensamientos  y actúa en nuestros sentidos como fuentes vibratorias que modifican cuanto nos rodean.

Pero es cuando nos falta o falla algunos de estos sentidos que se potencian y agudizan los restantes. ¿Has escuchado el mar con los ojos cerrados? ¿Te has inmerso en el amanecer sin verlo? ¿Y en las noches más oscuras has oído la cálida balada de la luna?

El oído es una parte que actúa como una puerta de todo cuanto nos rodea, ya que al permitir que el sonido entre en ti está interactuando de una forma muy íntima con todo tu ser.

Y sin darnos cuenta estarás abriendo una puerta que te permitirá conectar conmigo, con mi voz, en un estado que no importará la distancia, el tiempo no tendrá límites, no habrá espacio dibujado, no existirá más que cuanto sientas en este momento.

Y es este momento que conecto con mi Alma y vibra en tu interior al abrirme la puerta de tus sentidos, comenzamos y continuamos en otro plano que nos conecta a las vibraciones energéticas de lo que irradiamos. Energías compenetrándose en una danza que bien podría expandirse de lo que somos cuando estamos conectados.

Y quisiera oírte y abrirte mi puerta para que también vibraras a la par. Porque es la voz de los que callan el dolor, de los que no tienen derechos de hablar, de los  débiles que se esconden por temor, de aquellos que les faltan las palabras para ser escuchados, de los que gritan en la oscuridad del silencio, de los que nacieron sin este sentido, de los que su edad es corta para defenderse, y un largo etc.

Y es que la voz, es la vibración del Alma, acoplándose a los acordes del Ser. Cada nota es una caricia si la palabra describe el amor. Cada sonido es un abrazo si se acompaña de comprensión. Cada silencio un cálido beso que acompaña a la respiración. Y es así como deseo que se propague mi voz.

¿Evolución hacia dónde?

 

Allá donde va el ser humano intenta capturar y retener en su poder todo cuanto se le antoja. El simple gesto  al  pasear y arrancar una flor, solo porque su belleza nos ha cautivado; nos hace una idea de lo inconformista que somos y con tan poco discernimiento de cuanto nos rodea; ya que al cortar su tallo  veremos cómo su vida se nos va entre las manos.

Nos conformamos con segundos, fracciones de vidas que se evaporan en nuestro paso, sin respeto  y sin ser conscientes de lo que nos perdemos  al no dejar que  todo  siga  su curso.

Paseamos entre senderos repletos de  esencia  natural y dejamos nuestra huella urbana sin pensar en las consecuencias, en nuestro propio perjuicio. Y así pasan los días y los años de lo que conocemos evolución. ¿Evolución hacia dónde?  ¿A qué? , si no somos  capaces de respetar todo cuanto nos da la vida y nos alimenta.

Deberíamos capturar  en nuestros corazones aquello que comparte su belleza y fragancia sin dañarlo. Llenarnos de los sentimientos que trasmite el entorno, recargándonos y regenerando nuestro propio cuerpo con los nutrientes que  no nos dañen. Recogerlo en la pupilar para que  al cerrar los ojos podamos volver a ese instante que tanto placer nos ha producido, porque el cuerpo nos acompaña en todo cuanto la mente le dicta sin necesidad de trasportarnos.

Quien no es capar de  oír el mar y traer consigo su olor a sal  sin tenerlo cerca, llenarnos de esos momentos nos hará volver a ellos siempre lo que lo deseemos.

Nuestro cambio tiene que ser desde el amor, sin adueñarnos de nada, ni de nadie. Podemos disfrutar de cuanto deseemos siempre y cuando no cortemos la unión que nos mantiene  unidos en este espacio y tiempo. La sencillez de interactuar desde lo que realmente somos, sin juzgar, sin pretensiones, sin rencores, sin odio, sin envidias; nos llevará a un estado de placer y satisfacción más allá de lo material.

Y sigo respirando este aire que nos mantiene, que nos alimenta, que nos reconforta y nos llena de esperanza, porque sé que tu sientes lo mismo. Siento tu calidez buscando la paz que tanto ansías, el regreso a la inocencia que no quisiste perder, y que aquellos sentimientos confusos hicieron de ti lo que ahora te deja sin palabras.

Llega el momento de perdonar, de unir las manos y curar heridas; para que juntos volvamos a  SER, Porque la capacidad más hermosa del ser humano es darse con amor, y es eso lo que nos hace expandirnos y crecer, evolucionar a una mejor versión de lo que somos.

Gracias  por regalar momentos tan únicos.

 

Confía en ti

 

No hay lugares, ni momentos perfectos .Aquellos  que buscan la perfección en sus pasos solo conseguirán caer una y otra vez. Y si es cierto que  las respuestas  están detrás de todos los errores y obstáculos. Porque es necesario  disfrutar de las dificultades y tomarlas como lecciones que nos harán más fuertes, y nos darán más capacidad de entendimiento.

Fragmentos de nosotros que acunamos con pensamientos y energías compartidas,  una y mil veces si fuera necesario, otras incluso bastará una milésima de segundo para realizar el cambio requerido.

¿Y todo con qué fin o propósito? , ¿Qué es lo que realmente hace que insistamos en nuestra búsqueda incansable? La mayoría no lo sabrá hasta que este donde anhela estar, o sienta lo que siempre soñó sentir.

A veces hay que caer tan profundo  para darnos cuenta de que necesitamos ese espacio para poder volar. La inercia de la trayectoria que anhela nuestro ser despliega  sutilmente alas, que nos elevaran y nos proyectaran otra visión de lo que vivimos.

Todo pasa tan rápido que no  debemos invertir tiempo en esperas perdidas, en tiempos que puedan llenarse de vacíos o sentimientos poco favorecedores a nuestro espíritu.

Al tomar decisiones continuamente modificamos la trayectoria, que a su vez se corrige hacia lo que realmente necesitamos. Confía en ti y regálate momentos  de calma y paz, que te ayudaran a  confiar en lo que sientes, a escuchar quien eres; y sobre todo a disfrutar  sin juzgar de todo cuanto te rodea incluyéndote a ti mismo.

 

 

 

Todo esta dejando de ser, para comenzar de nuevo

La noche se hace día y el día noche. Los latidos se aceleran en mi pecho  con nuevas ilusiones, también con tropiezos en recuerdos que no quien dejar espacio en mi pensamiento. Respiro fuerte y alto, llenando mi mirada de nuevos horizontes en los que descubrirme. Mi sonrisa tímidamente  despierta al alba de cada amanecer, con la misma inocencia del ayer. También instantes  en los que mis ojos se bañan de posibles que nunca fueron realidad; aquellos que me complacían por temor a perderme y que sin embargo me alejaban  poco a poco. Momentos que siempre formaran parte de lo que soy y siento; que me construyeron en silencios y risas, en desvelos y sueños cumplidos. Aquella soledad de la que no podía escapar, a la que hoy miro  con tranquilidad y seguridad de que ya no tiene lugar en mi vida.

 

Y se acerca el día  de celebrar, con fuerza y con determinación. Es necesario soltar lastre para poder despegar hacia el rumbo que me llama a gritos, y del que no quiero desviarme más. Y ya no importan más las razones, ni los aciertos  o errores. En este lugar, en este momento se difumina tu silueta, formando mi sendero.

Y levanto mi mirada  a tu encuentro, tú que surcas el cielo me llevas de regreso a ti, recordándome que jamás estaré sola; que tu cuerpo danza entre las olas, que tu voz me canta entre las letras de aquella canción. Te oigo y te siento cada vez más, mi protector, mi guardián; abrazándome en el camino, dándome fuerzas para continuar.

Y poco a poco todo deja de ser, para comenzar de nuevo. Se desenreda el pasado para hilar el presente; ya no importa aquel futuro que nos mantuvo juntos, porque mi corazón  respira libre y fuerte .No hay heridas que lamentar porque fueron decisiones que me han traído a este momento, y por ello doy gracias; y siento alivio de saber que todo cuanto hice fue de corazón.

Y desde aquí te invito a sentir la vida, a disfrutarla  en plenitud, cada instante, cada momento es determinante para hacerte lo más feliz posible. Tan solo comienza con dejar libre aquello que hay en ti y tu entorno cambiará, sin intentar adueñarte, ni poseerlo, nada de egoísmos. Deja que las cosas sucedan desde el amor, y la propia atracción que genera este sentimiento tan puro, atraerá cuanto necesites para ser feliz.

FELIZ AÑO NUEVO

 

 

 

Pronto, muy pronto dará comienzo un nuevo año, acontecimiento que se celebra en todo el mundo. Según  va llegando la hora a los diferentes países y estados, el mundo se preparar para festejar el cambio, con comidas y ropas acorde al acontecimiento, e incluso nos dejamos influir por la magia que ilusiona  a los niños.

Todo se llena de luces y fuegos artificiales, también con lágrimas de los que ya dejaron su huella en nosotros. Pero miramos el reloj pendientes de que se nos brinde una nueva oportunidad, de que sea “mejor”. ¿Qué es lo que necesitamos que sea mejor?  , ¿El trabajo? , ¿Nuestra economía? ¿Las relaciones entre familiares, amigos, conocidos, etc.?

Y si no  somos felices con lo que nos rodea,  porque solo quedarnos en desearlo, que  nos impide realizar aquello que de verdad nos hacen felices.  Escusas ocultas en cuerpos que nos llenan de miedos y confusión.

Porque no abrimos de verdad el corazón y expresamos lo que realmente sentimos; quien de verdad nos quiere desea lo mejor para nosotros; sin egoísmo, sin manipulaciones, con libertad, amor sincero y puro.

No te escondas por favor, déjate ver, déjate sentir y comparte quien eres; descubre la magia que hay en ti, en mí, en todo cuanto nos rodea. Nos es cuestión de buscar fuera, porque no importa dónde te encuentres, lo que importa es como te encuentras, lo que importa es tu forma de ver y percibir.

Una mirada puede viajar mucho más lejos y profundo que cualquier medio de transporte; llénate de gozo y dicha, y disfruta el momento que tú mismo creas para complacer tu felicidad.

Solo tómate un respiro y libera tu mente del caos superficial que no te conduce a nada, vacío y frío, lleno de soledad y desolación. Porque jamás te llenará el alma.

 

Déjate abrazar, cuidar, mimar por tu propia Alma que te abre caminos hace el AMOR; solo así podrás disfrutar de quien eres y de todos cuanto te rodean, porque en tu mirar se esconde la mayor de las riquezas que jamás poseerás.

Este camino es corto y solo podrás llevarte aquello que escribes en tu Ser, con la tinta de los sentimientos y las letras de lo olvidado.

Ven nuevo año, ven a nuestro encuentro ; yo te espero con ilusión y júbilo porque sé que lo que me traes será lo que necesito, será justo aquello con lo que quiero llenar mis maletas, mi vida y mi ser… AMOR

 

Llamada al Universo

 

 

 

Nuestro pensamientos, emociones, todo cuanto hacemos a lo largo de nuestras vidas, quedan grabadas en  ecos  que se proyectan al universo. Pequeños momentos que pasan fugaces dejando estelas en forma de recuerdos; todo queda registrado y profundiza en su huella . Huellas que no se pierden en el vacío, no quedan en un fondo perdido,  ni en limbos entre mundos.

Cada impulso que emitimos proyecta una frecuencia que se expande en toda su magnitud, como conexiones sin fronteras. Llamadas y mensajes que nos conectan en otras dimensiones.

A veces podemos salir de este mundo y llenarnos de la grandeza que nos creó, de forma sencilla, muy intuitiva y sensorial .Aquellos que son capaces de profundizar en el Ser, desvinculando todo lo que no es importante. La forma, la imagen, incluso el sonido se dejan a un lado; existiendo una conexión que no necesita comunicación escrita o verbal.

Y  cuando puedo sentirte y unirme a tu Ser, es  que vivo en este momento, en este plano, en lo que conocemos ahora.

Pero ambos sabemos que podemos y somos mucho más, cuando todo se desvanece y  nos  sentimos. Ahora que me lees y yo te escribo, ahora que te respiro y tú me escuchas, ahora que sonrió  y tú respiras. Ahora que puedo sentir tu calor y tú el mío .Es ahora que estamos unidos, nos estamos conociendo, nos estamos hablando con la mirada y el cuerpo, y ni siquiera estamos cerca viéndonos.

Mientras escribo  te dibujo en mi pensamiento, y sé que tú a mí en el tuyo. Y no importa donde estemos, o que formas tengamos, porque en este instante  nada de eso importa.

Existimos y nos estamos conociendo, envío mi eco al universo y recojo el tuyo que llega a mí. Y respiro profundo una y otra vez, intercalo suspiros y sonrisas que sé que te hacen bien, que me hacen bien. Solo me basta cerrar los ojos para sentirte junto a mí, el paisaje  que dibujemos en nuestro pensamiento será creado para nuestra felicidad.

Gracias por compartir este momento y sentarte junto a mí .Es agradable tu compañía ahora que sé que estas junto a mí.

 

En mi defensa

 

Discúlpame si no recuerdo tu cara, tu rostro. Discúlpame si la memoria me falla y olvido tu presencia. Discúlpame por no tener presente quien eres o quien fuiste. Si acaso mi olvido  torpe  y confuso ni siquiera te reconoce. ¿Por qué olvido?

Aquella infancia, aquel amor, aquellas personas que importantes en mi vida se difuminan en mi memoria.

¿Por qué olvido? Si aquello vivido es parte de mí, si esos momentos me forman y me hacen ser quien soy.

Si es cierto que pudiesen guardar también dolor y penumbra, soledad e incluso conociera lo que es el miedo y la pérdida.

Pero yo quisiera guardar todo aquello en mi memoria, más sin embargo… olvido. Indago en los recuerdos que dibujan sonrisas en mi rostro y también llenan de mares mis ojos, pero el camino sigue adelante, con un sutil y cauto empuje hacia mi sendero, que permanece ante mis ojos abierto a ser descubierto, invitándome a seguir y conocer  aquello que anhela mi Alma.

Y vuelve el olvido, silencioso y profundo que aparta aquello que crea dudas y conflictos existenciales. Porque si hay un propósito destinado a ser… lo será.

Perdóname si olvido que habito en este cuerpo, si olvido lo que soy… perdóname por olvidarte y seguir a mi destino.

No podría caber tanto amor, ni tanto dolor en este instante juntos; por ello olvido… en defensa propia se olvida para seguir en este camino que nos llevará de regreso a casa. Perdóname si olvido que vivo y olvido.

Luces que no son de este mundo

 

 

Y te miré a los ojos por primera vez a pesar de llevar varias horas juntos, inadvertido ante los míos que buscaban horizontes llenos de luz en la oscuridad del día .Tu leve roce bastó para capturar tu mirada y fijar la mía en la tuya, más no fue lo que vi sino aquello que en silencio me gritabas. No es el momento pensé yo, pero  tu insistencia llamó a la puerta de mi corazón.

Un solo instante, ese instante que no detiene el tiempo y continúa a pesar de que no andemos, hizo forjarse la conexión entre los dos mundos. Curiosa de mí me dejé llevar  al tuyo , que se construía en cada latido; pero la malla que todo lo cubre hizo que perdiera la visión de quien era ,y me dejara cautivar por aquellos juegos humanos que poco a poco me alejaban de mi verdadero hogar.

Reflejos de lo que necesitas ver  y experimentar para darte cuenta del aprendizaje, que habla  con la voz de los que nos rodean. Y te oigo incrédula tus lamentos que expresan el vacío de tu alma, cubiertos por el ego de tu posición, la prepotencia  que se forja con las posesiones materiales y la desconfianza de todo aquello que pueda acomodarse en tu persona. Y me entristece ver la frialdad de tus sentimientos que  oprimen tu calor y  tu Ser. Insensible al daño pues tu coraza es más grande y gruesa que tú. Pero buscaste mi mirada y me encontraste a mí, tu armadura no cubre tus ojos y te siento cual niño que aparenta ser libre en un mundo que te ha enseñado a no mostrar quien eres. Y me pides descanso, me pides paz, silencio y atención que dejen a un lado la armadura que cada día te pesa más .Y desnudo te muestras  en fugaces porciones de tiempo, que acunas en silencios y recelo, como queriendo prolongar la hermosa fachada que has creado, visiones futuristas que acortaran tu camino de no cambiar la ruta. Porque  hay luces que no son de este mundo, habitan de puntillas deseando que llegue el momento  de volver a casa; y yo, yo ya llevo demasiado tiempo fuera. No sé si me vine o me trajeron, pero sí sé que ya me queda menos, que pronto regresaré.

Un latido menos

Que línea tan fina aquella entre la vida y la muerte, lo que separa la respiración y el latido de lo más absoluto desconocido. Nos enseñan aferrarnos, anclarnos como árboles y echar raíces profundas, para alimentar el cuerpo que se agota en cada exhalación.

Inspiras y expiras sin ser consciente de ello, más que cuando los acontecimientos en tu vida aceleran los latidos y provocan la atención en tu pecho, haciéndote consciente  del cambio en tu interior.

Cada instante, cada momento por el que pasamos, deja huellas profundas en lo que somos. Hay quienes capturan sus victorias con marcas en su piel, muescas de acontecimientos  intensos en dolor que recuerdan cada vez que se miran desnudos frente al espejo, portadores de un  tormento que les acompaña día a día, y que manifiestan en un grito silencioso visible  del que les cuesta hablar.

Cicatrices profundas que capturaron el momento por el que se pasó, otros en cambio tatúan su cuerpo para no perder en el olvido  la desolación, el duelo, la pena  con  la que aún no se han reconciliado.

El más fuerte no solo sobrevive a la muerte, también se da la oportunidad de compartir quien es, de abrirse nuevos caminos, con dolor, con secuelas en el cuerpo y en el Alma, pero eso es lo que nos hace ser quienes somos.

Y llega el día en el que encuentras quien besa y cura tus cicatrices, y aunque tus ojos miran con miedo, con incertidumbre, inseguridad e incluso pudor, te desvistes y dejas visible el mapa que el tiempo y tú  dibujaste en tu cuerpo.

Gracias por existir  y por dejarme besar tus muescas, ya difuminadas y de un color menos intenso, pero que aún oprimen tu pecho. Cierras tus ojos y respiras profundo con el deseo de ser lo acertado, de que esta vez sí, que encontraste lo que buscabas. No perdamos más tiempo… cada respiración es un latido menos .